jueves, 8 de noviembre de 2012

Va de Gerontología: Convivir con la demencia

Un profesional de la asistencia social y médica (ya sea trabajador social, fisioterapeuta, terapeuta ocupacional, enfermer@, geriatra, etc), trata cada día con personas que sufren distintos tipos de demencia ( demencia senil, alzheimer, demencia vascular, etc), por lo cual le resultan familiar y cotidianos los distintos efectos que dichas enfermedades van provocando en estas personas. Saben como tratarlos, saben como reaccionaran a distintos estímulos y situaciones.

Pero aunque se esté acostumbrad@ a tratar con personas con demencia, dicha situación resulta "desconcertante" cuando te toca ver dichos efectos en alguien cercano a ti. Parece como si lo que te parece algo medicamente lógico cuando tratas estas enfermedades desde tu profesión, se tornara más abstracto cuando se ve en un ser querido.

A todos nos resulta extraño y desconcertarte ver como tu ser querido empieza poco a poco a olvidar, resulta duro ver como poco a poco te vas convirtiendo en un extraño. Resulta duro el día a día, cuando ves que va perdiendo habilidades y reflejos tan básicos como el llevarse la cuchara a la boca, abrocharse una chaqueta o aliviar sus necesidades fisiológicas. Observas fijamente su mirada perdida, intentando adivinar en que estará pensando.

Pero si algo resulta reconfortante en todo este proceso, es ver como esa persona esta rodeada de su seres más queridos, de las personas que toda su vida ha tenido a su alrededor. A pesar de haber olvidado aspectos básicos, siguen agradeciendo y acogiendo con entusiasmo cualquier gesto de cariño, cualquier caricia, cualquier atención.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada